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Descubre la fe que se sostiene ante el más meticuloso escrutinio de la razón.

La Relación Entre la Fe y la Duda

            A pesar de que aún hoy es bien debatido si el filósofo y matemático René Descartes era un católico apologista o un ateo oculto, su filosofía escéptica revolucionó la filosofía de su tiempo y presentó retos para la iglesia que para algunos parecía oponerse a la fe, pero para otros presentaba la oportunidad de un renacer teológico. Descartes presentaba el método que hoy se conoce como metodología escéptica o duda hiperbólica. Justo L. González (2009) informa que “el sistema filosófico de Descartes se basa en una gran confianza en la razón matemática, unida a una desconfianza hacia todo lo que no esté clara e indubitablemente comprobado” (p. 322). González añade que este método se extendía a cuestiones como la existencia de Dios, la naturaleza del ser humano, entre otras (p.323).

            En nuestra naturaleza está el deseo de investigar las cosas para conocerlas y entenderlas. Pero también anhelamos premisas y conclusiones objetivas y con certeza en lo que investigamos; aunque la realidad nos obliga solamente a satisfacernos con altos grados de certezas. Es por eso que el ser humano tiende a ser fácilmente persuadido cuando una figura de autoridad académica expresa algo como verdadero y otra como falso. Se toma como cierto lo que dice pues, a fin de cuentas es quien “más sabe” del asunto. Pero es esto a lo que Descartes puso fin cuando formuló su metodología escéptica. No el hecho de tomar o rechazar algo por autoridad, sino el hecho de no pasar por el escrutinio de la razón, el análisis y la investigación lo dicho por la autoridad para conocer si es verdad lo que se dice o no. ¿Puede la fe relacionarse con la razón? ¿Podemos someter a escrutinio nuestra fe cristiana? ¿Afecta la duda negativamente nuestra fe necesariamente? Un estudio cuidadoso sobre la naturaleza de la fe nos mostrará que, aunque podría estar más allá de la razón, ésta no está opuesta al escrutinio racional del ser humano. González menciona que Descartes estaba convencido de que su filosofía fortalecería la fe en vez de debilitarla (p.323).

            Pablo en su segundo viaje misionero con Silas, después de haber sido sacado de Tesalónica por culpa de una turba, llegaron a la ciudad de Berea. En ella, Pablo discutió con los judíos en la sinagoga “Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así” (Hechos 17:11). Para el autor de los Hechos, Lucas, una persona que es noble es una persona buena, generosa, y de mente abierta. Los bereanos sostenían la creencia tradicional de que el Mesías sería un libertador poderoso del pueblo de Israel que vencería a sus enemigos, pero el Jesús de quien hablaba Pablo no parecía serlo pues este fue vencido por sus enemigos en la cruz. No obstante, y a diferencia de los de Tesalónica, estos judíos de Berea estaban dispuestos a cambiar de creencia si se presentaban fundadas razones para hacerlo. Pablo presenta tales evidencias escriturales y los de Berea luego de estudiar cuidadosamente las Escrituras por su cuenta, llegaron a la conclusión de que lo que decía Pablo era así.

            Dudar es la suspensión voluntaria y transitoria del juicio entre unas decisiones, hechos o noticias la cual no se tiene un alto grado de seguridad. Los judíos de Berea suspendieron emitir un juicio afirmativo o negativo en tanto no hubieran verificado la certeza del reclamo de Pablo. A diferencia del agnosticismo que trata los “reclamos de verdad que se ocupan con el reino metafísico como desconocido o incognoscible porque el hombre es subjetivo.” (Caner, 2008). “Los agnósticos –dice Caner– afirman que es o imposible tener conocimiento absoluto de Dios o, aunque pueda ser posible, es raramente probable porque cada persona tienen experiencias que colorean su entendimiento” (p. 17). El agnóstico toma una posición neutral pues no posee información o la que posee es muy poca y no le es satisfactoria de alguna forma.

Mientras que los agnósticos sostienen que obtener tal reclamo veritativo es desconocido o incognoscible, los escépticos sospechan sobre la cualidad veritativa de un reclamo. El escéptico duda de la certeza del reclamo; el agnóstico tiene ignorancia del reclamo. En una entrevista que se le hizo al Dr. Dallas Willard (Science, 2010) sobre la duda y la creencia en la vida del creyente, Willard explica que “el conocimiento crece no solo por dudar de tus creencias y creyendo en tus dudas, pero también de dudar de tus dudas y por creer en tus creencias.” Al final de su respuesta, Willard exhorta a que dudar es algo bueno, no es malo. La creencia no es opuesta a la duda. Lo opuesto a la creencia es simplemente la no creencia. El ateísmo es opuesto al teísmo. Es lógicamente imposible creer que Dios existe y no existe a la misma vez. Pero se puede tener una fe que contenga cierto grado de duda. Estas no son necesariamente mutualmente excluyentes.

La Bíblia de las Américas, en su índice de tópicos, brinda una excelente información acerca de cómo la duda se entendió en el N.T. y cómo se entendió en el griego (LBLA índice de tópicos, 2000).

“El concepto de la duda como lo opuesto de la fe segura y la confianza, sólo se encuentra en el N.T. … La palabra principal griega para la duda se usaba con el sentido de “distinguir” “hacer distinción,” o “juzgar entre.” Aparentemente llegó a tener el sentido adicional encontrado en el N.T. (Mt 21:21; Mr 11:23; Ro 14:23; Stg 1:6; Jud 22). Otras palabras usadas para describir duda tienen los sentidos de “considerar,” “reflexionar” (cp. Lc 24:38) y “dudar” (lit., “estar parado en dos caminos,”; cp. Mt 14:31; 28:17). El concepto de duda en el N.T. entonces, es vacilación o titubeo entre ideas distintas. La duda no se entiende en el sentido filosófico del escepticismo, sino siempre en un sentido específicamente religioso en relación a Dios y su palabra y por tanto, está relacionada vitalmente a la vida práctica. La duda implica una fe, pero una que es incierta del objeto (Dios y sus promesas).”

            La duda entonces en el N.T. se pone en las palabras de Dios y no necesariamente en Dios como ser existente. Era claro para los autores de tanto el A.T. como del N.T. que Dios existía, no obstante, la duda era puesta en si realmente se llevará a cabo lo que Dios dijo que se llevaría a cabo. Por tanto, así como la fe es una confianza puesta en alguien o en algo, la duda es una desconfianza en alguien o en algo. La confianza no es algo que se adquiere fácilmente. Se deben producir buenas razones para depositar nuestra confianza en alguien. De forma inversa, la desconfianza se produce cuando hay razones para hacerlo.

            Peter Kreeft (2012) dio una conferencia en la Universidad Villanova titulada Faith, Doubt and Reason (Fe, Duda y Razón). Kreeft explica que la duda puede fortalecer la fe o debilitarla, pero que esta también es un amigo de la razón y en otros casos es un enemigo de la razón. Si la duda es referente a al carácter de Dios y sus promesas, entonces es destructiva, pero si esta duda es a modo de hacer distinción, de reflexionar o de juzgar entre dos ideas (así como hicieron los de Berea) entonces es una duda que fortalece la fe. En las ciencias la duda es necesaria, y el primer paso para comenzar una investigación científica es, según Kreeft, “eliminar todos los prejuicios de tu mente. Asumir nada”. La duda se establece primero para buscar certeza. Sin embargo, es un problema para la vida diaria, pues si se busca que todo reclamo deba ser creído en base  a la evidencia, creeríamos muy pocas cosas. Un reclamo como “Ayer vi a mi tío”, y responder “No te creo hasta que tú mismo tío lo confirme”, detendría la conversación y no se avanzaría en vida social.

            Es por ello que se intenta buscar un balance. De hecho, todos comenzamos con la fe y no con la duda especialmente en la escuela y universidades. Creemos lo que dice el libro de texto, creemos lo que dice el profesor, creemos lo que dice el médico y creemos lo que dice el mecánico, y así con muchas otras cosas. Asumimos que tuvieron una buena educación para hacer el trabajo que están por realizar o están realizando, y no cuestionamos casi nada de sus trabajos. La fe es mucho más natural que la duda, pero la duda es este estado mental que nos frena al momento de tomar una decisión, y es por medio de razonamiento cuidadoso que tiene en cuenta los hechos y las evidencias, que nos lleva a tomar una mejor decisión. La razón sirve como mediador entre la duda como reflexión y la fe como confianza, y estas no se contradicen necesariamente.

            Como mencioné anteriormente, la fe no se adquiere al momento. Requiere de experiencia e interacción con alguien o con algo. Por medio de milagros y prodigios Jesús aumentaba la fe de sus discípulos. También respondiendo las preguntas de sus discípulos y respondiendo las objeciones de sus adversarios. Por medio de lo que Dios hace en nosotros y a través de nosotros hoy en día, aumenta nuestra confianza. Es por eso que dudar del carácter de Dios y Sus promesas es destructivo, conlleva a afirmar, aunque sea de forma implícita, que Dios es un mentiroso, y tal cosa es blasfemia. La duda, al igual que la fe, requiere de razones para crecer. Si Dios en realidad no cumpliera sus promesas e hiciera lo opuesto, eso sería razón suficiente para comenzar a desconfiar. Podemos no entender plenamente como Dios actúa, pero sí podemos entender que Dios en su naturaleza le es imposible contradecirse a sí mismo. Primero se cree, y luego se entiende. Primero se sostiene una creencia en base a la experiencia, y luego se valida, de ser posible, en base a la razón para obtener una fe más robusta.

Bibliografía

Caner, E. (2008). Agnosticism. En E. H. Caner, The Popular Encyclopedia of Apologetics (págs. 17-19). Eugene, Oregon: Harvest House Publishers.

González, J. L. (2009). Historia del Cristianismo: Obra Completa. Miami, Florida: Unilit.

LBLA índice de tópicos. (2000). La Habra, CA: Foundation Publications, Inc.

Science, C. R. (17 de Diciembre de 2010). Dallas Willard on Doubt and Belief. Recuperado el 3 de Mayo de 2014, de You Tube: https://www.youtube.com/watch?v=xiOIyP4VHOk

University, V. N. (4 de Abril de 2012). Faith, Doubt and Reason. Recuperado el 3 de Mayo de 2014, de You Tube: https://www.youtube.com/watch?v=Cd9GhnMlMWE